Musicalizando


Este es el rap de una mujer que odia ser canienta

Hola soy Fiorella y…

Odio ser canienta

Odio ser canienta

¡Tengo más de treinta pero eso ya ni cuenta! Y

Odio ser canienta

Odio ser canienta

Esta es una herencia y eso a mí me llega porque

Odio ser canienta

Odio ser canienta

Voy a la peluquera…

 para que arregle este problema

Porque odio ser canienta

Odio ser canienta

 

¡Somos millonarios!

Señores, tengo algo que contarles.

Mi hija, Raffaella, oficialmente dejó los pañales.

Así es, luego de prepararla para este camino y ponerle pañales nocturnos "porsiacaso". Desde un par de días (el 06 de mayo para ser exactos) duerme con calzoncito y amanece seca.

Esto quiere decir que se acabaron los gastos "pañalescos". En resumen... ¡¡¡SOMOS MILLONARIOS!!!

:)





















Estoy segura que no se acuerdan cuando dejaron los pañales, pero tengan por seguro que sus madres y padres celebraron ese día ;)




Pensamientos Fiorelinos (Parte I)



Ir a una entrevista de trabajo es como asistir a tu primera cita te pones bonita, te preparas para lo mejor, piensas sobre qué hablarán y esperas que tu interlocutor también considere que tú eres "The One".




Las refrigeradoras me odian


Sí señores, el electrodoméstico rectangular que usualmente se encuentra en una esquina de la cocina M E  O D I A!!

Les cuento el porqué...


Cuando Ricardo y yo empezamos a vivir juntos, compramos muchas cosas, queríamos que la casa, el hogar, que formaríamos tenga mucho de nuevo, así, igual, como nuestra aventura de convivientes.
Decidimos que la refri, la cocina y la lavadora sea plateada, buscamos por diferentes lugares las tres B (Buena, Bonita y Barata) pero no encontramos, así que con un esfuerzo se logró obtener 3 electrodomésticos de buena marca, esos que pensaste que te durarían tanto como los de tu abuelita.

¡Ilusos!

La refrigeradora empezó a fallar al mes de adquirida, tanto así que nos dieron OTRA refrigeradora, gracias a la SAGRADA garantía de un año, la segunda refrigeradora funcionaba bien, hasta que empezó  a fallar y mi "no frost" se convirtió en un nevado que acogía a mis compras de la semana, volvimos a quejarnos pero ya se había vencido la garantía (fue allí que uno dice "Ya ves... la garantía extendida no era tan mala idea") entonces compramos otra refrigeradora.

Sí, 3 REFRIGERADORAS EN MENOS DE 3 AÑOS.

Esta última funciona bien, congela, enfría y mantiene los alimentos en buen recaudo. ¡PERO! cuando nos mudamos, al momento de enchufarla empezó a sonar extraño, como un zumbido raro, mi esposo la movió, a la izquierda, a la derecha y así media esquinada dejó de sonar, nos dimos cuenta que lo que le pasa a esta refri es aún más grave... EL PISO QUE LA ACOGE, ESE ESPACIO DE LA COCINA DONDE ESTÁ UBICADA...ESTÁ DESNIVELADO y no hay otro lugar para poder moverla.

Pero el problema no termina allí...

Cuando alguien la mueve y no "encaja" en la manera como debe estar, vuelve a zumbar fuerte, raro y cada vez más bullicioso. Es allí donde entra el esposo y encaja el bendito electrodoméstico a "su zona". Yo no logro ese "encaje", cada vez que la muevo... zumba, la muevo más, zumba más, la puteo, le digo que es inservible y ella me contesta zumbando más fuerte, así que lo dejo en manos del esposo para que pueda acomodarla y que me deje de estar zumbando la vida.

En conclusión, las refrigeradoras me odian y yo a ellas!


Esa tarde...

Este post está inspirado por lo narrado por Dane aquí: http://on.fb.me/YnCTft

Tenía unos 13 o 14 años, estaba con mi uniforme de colegio y junto a mis amigos  jugábamos  a las escondidas cerca al Parque Los Bomberos.
Yo intentaba esconderme en un muro cuando siento un pellizco en mi nalga izquierda, al voltear me di cuenta que había un tipo tirado en el piso mirando debajo de mi falda y sacando su asquerosa mano de ella, yo estaba aterrada y el tipo solo atinó a decir "que lindo potito tienes mamita" aterrada salí corriendo, no supe cómo reaccionar, qué hacer o qué decir, yo solo era una niña, que en ese momento vivía por primera vez una demostración de acoso callejero.
Sentí asco, pero no se lo conté a nadie, ni siquiera a mi mamá porque sentía vergüenza de lo sucedido, hasta me sentí sucia.
Luego de ese encuentro y mucho tiempo después he tenido "la suerte" que no vuelva a pasar una agresión a mi dignidad de ese modo, pero cuando camino por la calle no he tenido la "misma suerte". 
He tenido que escuchar frases terribles, miradas y muecas obscenas cuando paso por la calle, yo trato de no hacer caso, de olvidarme que estos tipos están cerca, que lo único que quieren es escupir su ignorancia y vulgaridad que lamentablemente todas estamos expuestas sin quererlo ni pedirlo.
Trato de que no me moleste, de que no me afecte, pero a veces es imposible. Muchas veces he respondido con un insulto o con una mirada de desprecio intentando que mis palabras le calen los huesos y les haga sentir mal, pero sé que, -lamentablemente- no lo he conseguido.

¿Qué podemos hacer cuando nos pasa esto?
¿Porqué tenemos que soportar un acoso de esta magnitud?

¿Cuándo será el día que nos sintamos tranquilas al caminar en la calle sin escuchar o mirar estas vulgaridades?

Solo espero que algún día estas preguntas sean resueltas y poder, por fin, sentirme segura al caminar por la calle.

De aquí a la Universidad

Desde este lunes Raffi ya se hizo grande.
Sí, ya es toda una señorita (es como yo la veo) ya va al Nido y sin lágrima alguna me dijo "Chau mamá" y dibujó una sonrisa hermosa.
Mi bebé dejó de serlo para convertirse en una niñita (aish!)

El porqué te amo


Te amo porque me haces sonreír.

Te amo porque en tu mirada todo es más bonito.

Te amo porque me haces una mejor persona.

Te amo porque cuando me besas me pierdo.

Te amo porque al pensarte me escribes o me llamas.

Te amo porque veo tanto de ti en nuestra hija.

Te amo porque tu corazón es tan noble que no te das cuenta.

Te amo porque contigo a mi lado, mis días son más especiales.

Te amo porque me dices que soy hermosa cuando estoy recién levantada y  despeinada.

Te amo porque siempre tienes una palabra o un gesto que me hace sentir especial.

Te amo porque cuando caminamos en la calle “extiendes tu plumaje de pavo real” y caminas orgulloso a mi lado sin importar el “qué dirán”.

Te amo porque contigo aprendí que hacer sonreír a las personas puede tomar 5 segundos y le cambias el día.

Te amo porque me ayudas con los porcentajes de descuentos en el supermercado.

Te amo porque me agarras de la mano de una manera única y se convirtió en “nuestra manera”.

Te amo porque Raffaella te ama.

Te amo porque me dejas dormir un poco más los domingos y te vas a pasear con Raffi.

Te amo porque contigo todo es posible.

Te amo porque me enseñaste el significado del TAM y el UMA

Te amo porque quieres celebrar mis cumpleaños más especiales de lo que ya son.

Te amo porque quieres construir un robot-esqueleto para cargarme cuando sea viejita.

Te amo porque me enseñaste que “nadie sale de la casa sin un beso”.

Te amo porque te has convertido en la medicina de mis males.

Te amo porque lo único que quieres en esta vida, es verme feliz.

Por todo esto y más te amo, no necesito un 14 de febrero para decírtelo, pero hoy, quizás puede sentirse más especial. 
Eres único, divertido y tan mío. Te amo Ricardo.

Esta declaración de amor fue impresa y entregada de esta manera

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