Mi reina
La mujer hermosa de ojos encantadores y caricias suaves, viví mucho tiempo bajo tu techo, me ayudaste a crecer, a criarme, conocí lo docil de tu caracter aunque con tu "a ver quietecita se me queda" me era suficiente para portarme bien.
Recuerdo los domingos cuando estabas echada en la cama y mi hermana y yo inundabamos tu cama, acariciabamos tu pancita mientras jugabamos con tus piernas tu nos mirabas con ternura, nos decías "mis nietas mayores, mis engreídas" entonces luego nos acariciabas los cabellos y contabas historias de tu niñez, cuando bordabas manteles y lo amable que era tu papá.
Criaste 8 hijos. Luego el destino te arrebató a uno, a tu hijo mayor y su foto enmarcada sigue en tu cuarto, te he visto hablarle con la misma ternura que lo haces a los demás.
Cada vez que te visitaba charlabamos un poco, veíamos televisión, compartiamos momentos, pero poco a poco tu memoria no fue la misma, te olvidabas de algún detalle y decías que ya estabas vieja y no te acuerdas de las cosas, eso te fastidiaba, porque tu cabecita está llena de memorias de hijos, nietos y bisnietos.
A todos nos has dado más de un susto cuando te tuvieron que internar luego que mi abuelito estuvo mal, eres tan pegada al hombre que te desposó hace más de 50 años que si él se pone mal tu te pones mal.
La enfermedad no tuvo piedad y tus recuerdos siguen borrandose, hoy cuando te llamé para saludarte por tu cumpleaños tuve que decirte que soy la hija de Charo (tu hija mayor) y que soy la nieta más alta de todas para que me pudieras reconocer, te confieso que me partió el alma decirte eso porque me dí cuenta de lo malo que puede ser el tiempo con uno.
Luego me reconociste y charlamos un rato, empezaste a llorar y yo te seguí, andas muy sensible, te sientes muy perdida. Te alegraste saber que iba ir hoy a darte un abrazo y compartir contigo un cumpleaños mas y yo solo agradezco a Dios tenerte con nosotros.
Eres mi reina
Eres la raiz de la familia, mi abuelito y tu la construyeron
Tienes hijos, nietos y bisnietos que te aman..
Y yo que soy una de tus nietas primeras te adoro con todo mi corazón, sin tí mi vida no sería la misma, sin tu señal de la cruz y tu bendición en mi frente mi mundo sería oscuro.
Uno de mis pedidos a Dios fue concedido y fue el tener a mi abuelo en mi boda como mi padrino, ahora lo que pido es que Dios te siga dando fuerzas a pesar de que la enfermedad no tenga piedad y puedas estar aquí con nosotros mucho más tiempo.
Te amo mi reina de cristal
FELIZ CUMPLEAÑOS