Sí señores, el electrodoméstico rectangular que usualmente se encuentra en una esquina de la cocina M E O D I A!!
Les cuento el porqué...
Cuando Ricardo y yo empezamos a vivir juntos, compramos muchas cosas, queríamos que la casa, el hogar, que formaríamos tenga mucho de nuevo, así, igual, como nuestra aventura de convivientes.
Decidimos que la refri, la cocina y la lavadora sea plateada, buscamos por diferentes lugares las tres B (Buena, Bonita y Barata) pero no encontramos, así que con un esfuerzo se logró obtener 3 electrodomésticos de buena marca, esos que pensaste que te durarían tanto como los de tu abuelita.
¡Ilusos!
La refrigeradora empezó a fallar al mes de adquirida, tanto así que nos dieron OTRA refrigeradora, gracias a la SAGRADA garantía de un año, la segunda refrigeradora funcionaba bien, hasta que empezó a fallar y mi "no frost" se convirtió en un nevado que acogía a mis compras de la semana, volvimos a quejarnos pero ya se había vencido la garantía (fue allí que uno dice "Ya ves... la garantía extendida no era tan mala idea") entonces compramos otra refrigeradora.
Sí, 3 REFRIGERADORAS EN MENOS DE 3 AÑOS.
Esta última funciona bien, congela, enfría y mantiene los alimentos en buen recaudo. ¡PERO! cuando nos mudamos, al momento de enchufarla empezó a sonar extraño, como un zumbido raro, mi esposo la movió, a la izquierda, a la derecha y así media esquinada dejó de sonar, nos dimos cuenta que lo que le pasa a esta refri es aún más grave... EL PISO QUE LA ACOGE, ESE ESPACIO DE LA COCINA DONDE ESTÁ UBICADA...ESTÁ DESNIVELADO y no hay otro lugar para poder moverla.
Pero el problema no termina allí...
Cuando alguien la mueve y no "encaja" en la manera como debe estar, vuelve a zumbar fuerte, raro y cada vez más bullicioso. Es allí donde entra el esposo y encaja el bendito electrodoméstico a "su zona". Yo no logro ese "encaje", cada vez que la muevo... zumba, la muevo más, zumba más, la puteo, le digo que es inservible y ella me contesta zumbando más fuerte, así que lo dejo en manos del esposo para que pueda acomodarla y que me deje de estar zumbando la vida.
En conclusión, las refrigeradoras me odian y yo a ellas!