Casi casi

Hoy casi me atropellan.

Así tan crudo y simple como lo leen. Estaba cruzando la Av. Bolivar (con mi bebé colgada en mi pecho con su fular), la luz había cambiado a roja, las combis de la izquierda se detuvieron, empecé a caminar cuando de pronto un auto a toda velocidad pasó la luz sin fijarse (ni importarle) que yo estaba caminando donde los peatones deben caminar, si yo no doy un paso para atrás me hubieran atropellado.

¡¿Cómo es posible que podamos vivir en un lugar donde no importa nada más que uno mismo?!

¡¿Qué le pasó por la mente a ese chofer! Porqué no se detuvo cuando la luz cambió?

Creo que puede ser muchas preguntas las que -lastimosamente- nunca podré tener respuestas, pero mi indignación y nerviosismo aún me acompañan.


P.D. No salgan de casa sin decirles a los que quieren que los aman, olvídense de peleas ni rencores no saben LITERALMENTE cuando será el último día que los puedan ver a los ojos.

Yo no sé



Yo no sé lavar/planchar camisas
Yo no sé conducir
Yo no sé cocinar mariscos
Yo no sé manejar el EXCELL
Yo no sé trucos de Power Point
Yo no sé qué es viajar sola
Yo no sé qué es ir al cine sin compañía
Yo no sé sobre finanzas

Hay cosas que no sé a propósito :)



"El lado oscuro" de los niños

No sé ustedes pero yo no la pasé "muy bien" en el Colegio.

El hecho de ser alta MUY ALTA, desde pequeña (valga el juego de antónimos) fue siempre un punto de burla en mi colegio. Desde primaria mi talla empezó a ser "más" notoria entre el resto y así se fue creando diversos apodos insultos que me han perseguido por casi toda la etapa escolar, los niños fueron muy crueles conmigo, yo trataba de hacer lo que mi mamá me aconsejaba "no hagas caso, tú no eres fea, ni rara", pero en verdad no lo podía evitar, me hacían sentir mal.

Cuando salí de este Colegio y me fui a otro las cosas mejoraron, ya era algo mayor, entraba a la adolescencia y sabía "más o menos" cómo defenderme de los insultos, pero aún estaban presentes. 
Los niños son muy crueles, siempre lo decía a mi familia o amigos cercanos. 
Quería "encajar" en algún grupo, pero era "muy gordita, muy inocente, muy alta, muy rara" para muchos y no podía entrar al círculo de las "populares" de aquellas chicas que a todos les caían bien, que eran carismáticas y pasaban mucho tiempo juntas riendo en el recreo.

Todo este tiempo vivido, lo debo admitir, me hicieron sentir excluida, creí que era rara, fea, extraña. Crearon en mí (todos estos años e insultos) un complejo que a veces me acompaña, y me hace ser muy estricta conmigo frente al espejo, pero ya no dudo, ya no me comporto como antes, trato de sobrellevar las cosas y seguir adelante. 
Sacarte de encima tantas palabras feas nunca fue, es, sencillo.

El otro día, entraba a una tienda (luego de visitar a mi mamá), estaba con mi beba cargada y mi esposo a unos pasos de mí, y llegó un chico que conocía de ese Colegio, era uno de lo que integraban ese "grupito" el cual se creían superiores y podían burlarse e insultar al resto, creo que luego de que salimos del colegio y alguna vez nos hemos cruzado por la calle nunca lo he saludado. Pero ese día me sorprendió y me dijo "hola Fiorella" así con mi nombre incluido. Yo lo miré y le dije "hola Richard", cuando salimos de la tienda mi esposo y yo, le digo "creo que es la primera vez en su vida que me saluda" (sin tener un apodo, burla o algo por el estilo de por medio) .

Sí, los niños suelen ser muy crueles, la razón no la sé, sólo espero estar preparada para que cuando mi hija pueda enfrentarse en alguna situación parecida (ruego que no suceda) sepa qué hacer y cómo tratar de que esta no le afecte.
 Ahora sí gano yo.

¡LO DIJO!



POR FIN


¡¡LO DIJO!!


MI HIJA DIJO MA...MÁ



¡¡¡LO DIJO LO DIJO LO DIJO LO DIJO LO DIJO LO DIJO LO DIJO LO DIJO LO DIJO LO DIJO LO DIJO LO DIJO LO DIJO LO DIJO LO DIJO LO DIJO LO DIJO LO DIJO LO DIJO LO DIJO!!!


A los 9 meses 1 semana y 2 días (y luego de 3 meses de decir primero "papá") 


¡DIJO MAMÁ! 


snif snif lloro de emoción :')

¿Qué me pasa?

Los que me conocen y me han leído desde hace ya cuatro años saben que yo soy una romanticona-empederina, que a veces estoy como si fuera una de aquellas mujeres de telenovela, que están más templadas que cuerda de guitarra y paran dibujando corazoncitos en cada esquina de cada cuaderno que se cruce en mi camino.

Bueno queridos les cuento que YA NO SOY ASÍ!

No ha sido intencional ni tampoco planeado, creo que es más un teme4aa hormonal/maternal que me ha dejado de andar con el romance, los detalles y mi novela guardaditos en un rincón, ya que mi ocupación diaria se ha concentrado en una niña de 75 cms y casi 9 kilos llamada Raffaella.

Eso no quiere decir que he dejado de amar a mi esposo (aunque lo pensé en alguna oportunidad por 10 segundos pero me di cuenta de lo contrario al segundo 11) sólo que creo que muchas "Fiorellas" dentro mío se han perdido, se han quedado dormidas, o no sé donde se han ido, que al parecer aún no quieren regresar.

Sé que tengo la culpa, sé que la "literatura" de la vida cuenta que es normal, cuando una mujer se hace madre muchas veces se encierra ensimisma y lo demás (incluyendo la pareja) queda relevado, pero que la mujer tiene que recuperarse porque además de madre también es esposa, por lo tanto debe haber un equilibrio. PERO QUÉ DIFÍCIL SE ME ESTÁ HACIENDO LLEGAR A EL.
No me malinterpreten, sigo abrazando al esposo, haciéndole mimos, dándole de besos,  pero no son tantos como antes, ahora él es el que da más la iniciativa que antes, pero lo entiende GRACIAS A DIOS tengo un esposo que me conoce y aplica la lógica, sabe que esto pasará, que regresaré a ser la cuchimelosa de antes, sólo está esperando, y yo también.


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