Luego de escucharlo me pregunté:
¿En qué momento convertimos ese: "TE AMO MI BEBÉ HERMOSO, ERES LO MEJOR PARA MÍ en: "¡NIÑO MALEDUCADO , CALLATE LA BOCA, ESTOY CANSADO DE TUS TONTERIAS, HAZME CASO!"?
Sé que puedo sonar algo radical pero es que en verdad me parece un cambio de 180°, reconozco que los niños y sus travesuras pueden llevar a los límites más altos de impaciencia a los padres (ya lo conoceré por carne propia) pero aún así me parece demasiado extremista los comentarios de muchos papás cuando la ira se mezcla con la intolerancia y abren la boca para decir insulto tras insulto a un niño, tu niño, que hace muy poco era tu bebé y estaba en tus brazos y tú te considerabas la persona más dichosa del mundo.
No, no crean que soy una persona que tiene la paciencia de Teresa de Calcuta, PARA NADA! y mi adorado esposo puede dar fe de ello, sólo creo en que en esos momentos grandes ,aquellos en los que te ves a punto de explotar y decir con el hígado todo lo crees, tan sólo te des cuenta a quién te vas a referir, qué edad tiene esa persona y buscar la manera de que tus palabras no sean hirientes, porque creo que tanto tú como yo, aún tenemos por allí en algún rinconcito de nuestro corazón aquella frase o palabra que nos dijo nuestro padre o madre en cierto momento y cuando lo recordamos todavía nos duele ¿verdad? entonces para qué repetirlo.
Definitivamente pensar en estas cosas son sinónimo de que muy pronto seré mamá (Raffi nacerá en cualquier momento) y mis expectativas de querer hacer las cosas adecuadamente cada vez son más grandes. Sólo espero que mi paciencia (que no es de una santa) sea la mejor para cuando tenga que vivir situaciones de tensión y pueda hablar más con el corazón y no con el hígado.









